Viaje a ninguna parte V (Soto de Sajambre)

12 octubre, 2018

El Valle de Sajambre se encuentra dentro del Parque Nacional de Picos de Europa, queremos disfrutar durante unos días de sus bosques ahora en otoño, hacer algunas rutas de senderismo y fotografiar la naturaleza agreste de estas montañas.

Para dirigirnos a Soto de Sajambre debemos acercarnos a Oseja de Sajambre situado en la carretera N-625 de León a Oviedo que une las localidades de Riaño y Cangas de Onis.

Una vez pasado el  puerto del Pontón contemplamos los impresionantes bosques de hoja caduca y aunque el otoño todavía no se ha vestido con su gama de colores, nos hacemos una idea de la preciosidad de esta zona, todo ello presidido por las majestuosas cumbres del Macizo Occidental de Picos de Europa, si a eso le añadimos el verde intenso de sus praderas y las frecuentes nieblas que bajan desde las cumbres creando paisajes unas veces mágicos, otras misteriosas y otras de una gran belleza, obtenemos al final un entorno y unos paisajes únicos del que disfrutar en todos los momentos y situaciones del día.

Al llegar a Oseja de Sajambre continuamos dirección Cangas de Onis, enseguida vemos el desvío a la derecha que indica Soto de Sajambre. Es una carretera estrecha que cruza un imponente bosque, pasa por el mirador de Vistaalegre que merece la pena hacer una parada a contemplar las vistas, luego un pequeño túnel escavado en la roca,  antes de entrar en el pueblo está el parking donde vamos a quedarnos, la carretera acaba aquí.

Hay pocos coches así que podemos elegir el lugar que más nos guste, tiene una fuente y también hay contenedores de reciclaje, nos acomodamos y nos vamos a dar un paseo por el pueblo, tiene dos calle principales, casas rurales y algún bar, aunque ahora están cerrados, en el que destaca la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves y el edificio de las escuelas públicas levantado en 1906.

Nos levantamos pronto, esta mañana vamos hacer una parte de la Senda de Arcediano, esta fue un trazado utilizado por Roma para someter a cántabros y astures, en el siglo X se denominó “vía Saliánica o sajambrina” y “carrera maiore (camino mayor o real)” ya en la Edad Media fue paso obligado de arrieros, ruta de paso de viajeros y de tránsito de mercancías, entre otras, abastecía a la zona asturiana de productos que no existían en la misma, como el trigo o el vino.

Su nombre actual se debe a Don Pedro Díaz de Oseja, sajambrino de origen y Arcediano de Villaviciosa, quién consciente de la importancia de esta vía, dejo fijado en su testamento, fechado el 16 de febrero de 1655, que anualmente se pagasen veinte ducados de sus rentas en “aderezar la ruta, necesitada de pedreras, maderadas y puentes”. Con la finalización en el año 1886 del tramo de la carretera entre Cangas de Onís y el puerto del Pontón, a través del desfiladero de los Beyos, la senda perdió prácticamente su importancia y relevancia, a pesar de lo cuál se ha mantenido, en la actualidad es un sendero de gran recorrido (GR-201) que comunica el puerto del Pontón con Amieva.

A la altura de las últimas casas de la localidad, y dejando a la derecha el río Agüera, arranca una buena y ancha pista que asciende hacia el norte con destino al cercano puerto de Beza, con varias bifurcaciones. Primeramente hay que escoger el primer cruce de caminos que surge a la izquierda, comenzando a ganar altura entre un continuo serpenteo, con una perfecta divisoria de Soto a nuestros píes y comenzando a verse a nuestra izquierda la mole del pico Jario, hasta llegar a la riega de los Barrios (1120 metros) que se cruza por un puente de piedra.

El camino continua hasta alcanzar el collado de Beza, situado a los pies de los pronunciados murallones rocosos de la peña  dónde se encuentra una buena fuente con abrevadero,  tomamos la senda que va hacia la derecha, para acceder a los puertos de Beza (1495 metros). Caminamos por un pequeño sendero por la Collada, bajo la Peña de Beza, más adelante se adentra en un precioso hayedo, de vez en cuando paramos para observar las vistas preciosas de la Cordillera Cantábrica, ya podemos ver el pueblo de Soto de Sajambre, engullido entre los hayedos, es una maravilla.

Vemos un poste en el que hay unas indicaciones, seguimos la que pone Vegabaño,  hay pequeñas praderas de hierba y hayas de distintas formas al final nos encontramos  una majada con algunas  cabañas de pequeñas dimensiones donde se guarecían los pastores mientras atendían al ganado, es un lugar bucólico, quizás una de las imágenes más preciosas que he contemplado.

Un limpio cielo azul, la pradera con un verde intenso y la presencia de las principales cimas del sur del Macizo del Cornión;  Los Moledizos, Torre Bermeja y la espectacular e imponente Peña Santa, entre otras cumbres. Unas vistas excepcionales! Sólo por esto, ya merece la pena llegar hasta aquí.

Nos tumbamos en la hierba, Tuly disfruta revolcándose, corriendo y jugando… No quiero irme, Que preciosidad de vega.

Al atardecer emprendemos la vuelta, caminamos por una pista forestal hasta la barrera que limita el acceso a los vehículos que no están autorizados, un poco más adelante y a la derecha nos desviamos, bajamos por el “Camino Viejo” son unos cientos de metros con ligera, a veces fuerte pendiente, luego junto al río Agüera hasta llegar al “Lavadero de las Fuentes”, ya estamos en Soto de Sajambre.

El viaje continua…

 

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